Sanidad ha activado en Melilla “un dispositivo especial sobre el sarampión” ante el aumento de casos de la enfermedad contagiosa, en especial tras la hospitalización de cuatro personas, tres niños y un adulto, de los cuales tres fueron llegaron a estar ingresados en el hospital y uno se mantiene en planta.

Según ha informado un portavoz del departamento, el gerente de Atención Sanitaria del Área de Salud de Melilla, Alberto Romero, ha convocado este jueves a los responsables de la gestión del Área Sanitaria de Melilla, Servicios Clínicos, Urgencias y Emergencias, así como a técnicos de la Consejería de Salud Pública, “para coordinar la respuesta ante un posible aumento de casos de sarampión”.

“Que los médicos trabajen con condiciones amables y confortabilidad en el SNS repercute directamente en los ciudadanos más frágiles: los enfermos”

La Comisión Permanente de la Organización Médica Colegial al completo, ha acudido hoy a la concentración organizada por los sindicatos médicos frente al ministerio de Sanidad para mostrar el rechazo de la profesión al borrador del Estatuto Marco. Allí, el presidente de la corporación, Dr. Tomás Cobo ha explicado ante los medios la necesidad de mejorar el texto y de que la profesión médica cuente con su propio estatuto o una regulación específica “por las particularidades propias de la profesión”.

Ante los medios de comunicación el Dr. Cobo ha hecho hincapié en que “estamos tan solo ante un borrador” y que lo que procede es abrir ese borrador al diálogo y la negociación entre las partes implicadas, un diálogo para el que ha ofrecido toda la colaboración de la OMC. “Es importante que traigamos propuestas y que la administración escuche la voz de los profesionales sanitarios”.

En este sentido ha apuntado que está convencido de que “a través de la escucha a los profesionales el texto va a mejorar sustancialmente porque sin los profesionales sanitarios y sin los profesionales médicos nuestro modelo de sanidad universal, público y gratuito con las matizaciones que tiene la palabra gratuidad no se sostendría. Pero dentro de todo esto, lo más importante es pensar en el objetivo final, que no es otro que los pacientes, que no se nos olvide que los pacientes son la clave. Que los médicos estemos trabajando con unas condiciones amables y con una confortabilidad dentro del Sistema Nacional de Salud repercute directamente en los ciudadanos más frágiles, que son los enfermos”.

El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este martes la toma en consideración de la proposición de ley presentada por el Partido Popular para contar con un marco regulatorio específico que proteja a los profesionales sanitarios y refuerce su seguridad ante agresiones y situaciones de violencia.

El texto de la iniciativa, que ha defendido la diputada popular Elvira Velasco, proponía regular las medidas mínimas y básicas que debe implantar el empleador, público o privado, en los centros de trabajo, con el fin de “garantizar la seguridad y salud del personal sanitario” y de “prevenir y evitar el riesgo de sufrir daños por actos de violencia infligido por terceras personas”.

Además, proponía implantar sistemas de videovigilancia en pasillos, salas de espera y de admisión y dispositivos de alarma sonoros en consultas, así como la inclusión en la historia clínica del paciente de “sus antecedentes como sujeto activo de violencia sanitaria” y la creación de un Registro Nacional de actos de violencia en el ámbito sanitario por parte del Ministerio de Sanidad.

Estas y otras medidas buscaban poner fin a las situaciones violentas que vive el personal sanitario y que, tal y como ha recordado Velasco en su intervención, dejaron en 2023 un total de 14.657 notificaciones de agresiones; un 57 por ciento en Atención Primaria y un 43 por ciento en atención hospitalaria. “Datos que lamentablemente con respecto al informe del 2022 se han incrementado”, ha destacado la diputada.

La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha formado parte este jueves de una multitudinaria concentración frente al Ministerio de Sanidad a la que han acudido todos los sindicatos profesionales del territorio nacional y organizaciones representativas de la profesión médica para mostrar el rechazo unánime que ha generado el borrador de Estatuto Marco que ha difundido el Ministerio.

Bajo el lema “Por un estatuto propio de la profesión médica y facultativa”, un representante de los sindicatos convocantes ha leído un manifiesto en el que se ha defendido la necesidad de una norma que recoja las especiales condiciones laborales del colectivo. Así, señalaban que es “imperativo que se legisle en base a estas especiales condiciones de nuestro ejercicio” una regulación específica, donde figure “en primer término el reconocimiento a tener nuestro propio ámbito de negociación con las administraciones central y autonómica”, y en segundo lugar “el establecimiento de unos límites razonables de nuestras cargas de trabajo y a las situaciones de excepcionalidad, a unos descansos y compensaciones proporcionados a esta carga laboral y a unas retribuciones acordes a la responsabilidad y a la alta cualificación necesaria”.

Tras denunciar una “minoración constante y progresiva de los derechos de la profesión médica”, los sindicatos han reclamado una vez más un estatuto propio que recoja esas especiales características laborales; una mejor regulación de la jornada laboral que no les discrimine negativamente ni les fuerce a colgar la bata; un régimen de incompatibilidades que no les penalice ni retenga el talento a base de imposición, y una clasificación profesional coherente con los requisitos de formación y responsabilidad de la profesión.

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