La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió más protección para los centros de salud ubicados en el sur de Siria, el 75% de los cuales está cerrado o funciona parcialmente en la provincias de Deraa y Quneitra, donde el ejército sirio lleva a cabo una ofensiva para recuperarlas

"Hacemos un llamamiento a todas las partes para que abran la puerta a las personas en el sur de Siria (...) así como permitir a los pacientes gravemente heridos un acceso seguro a los hospitales fuera del área para que puedan salvar la vida", dijo el director regional de emergencias de la OMS, Michel Thieren, en un comunicado.

Debido al acceso limitado a la atención médica en Deraa y Quneitra, muchas personas que sufren heridas se encuentran desamparadas, dijo la OMS.

Las recientes hostilidades en la región sureña, de donde el Ejército leal al presidente sirio, Bachar Al Asad, trata de expulsar a las diversas facciones rebeldes y yihadistas, han dejado más de 210.000 personas desplazadas y necesitadas de atención médica urgente, aseguró la OMS, que añadió que hasta 160.000 sirios desplazados buscan "seguridad" en la vecina provincia de Quneitra.

No fumar en coches ni en cualquier otro tipo de vehículo, lograr mayores espacios sin humo, incluidos los hogares, autorizar el empaquetado neutro y aumentar la fiscalidad del tabaco figuran entre las medidas que más de 60 organizaciones reclaman al nuevo gobierno y que se contemplan en la “Declaración Madrid para el avance de la regulación del tabaco en España” presentada ayer por el Comité Nacional Para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), la Organización Médica Colegial (OMC) y la Red Europea de Prevención del Tabaquismo (ENSP)

La “Declaración Madrid” fue dada a conocer a los medios de comunicación en la sede de la OMC por parte de su presidente, Dr. Serafín Romero, acompañado de los Dres. Regina Dalmau, presidenta del CNPT; Francisco Rodríguez Lozano, presidente de ENSP; y Javier Ayesta, profesor de Farmacología de la Universidad de Cantabria quienes coincidieron en señalar en la necesidad de un impulso a las políticas sobre el tabaco al que, como remarcaron, se puede hacer frente con ayuda de los profesionales médicos.
 
La Declaración cuenta con la adhesión de todos los Consejos de Colegios sanitarios, además de más de medio centenar de Sociedades Científicas españolas, organizaciones de consumidores y usuarios como OCU, asociaciones de pacientes, lo cual refleja el consenso que existe entre la sociedad frente al tabaquismo y pueden situar a España, de nuevo, a la cabeza de Europa en su prevención.

El tabaquismo sigue siendo el principal problema de salud pública en España a pesar de los esfuerzos realizados, concretados en dos leyes (2005 y 2010) que han contribuido a “desnormalizar” el consumo de esta droga, según se desprende de la "Declaración de Madrid-2018 para el avance de la regulación del tabaco en España", firmada por más de 60 organizaciones y presentada ayer ante los medios de comunicación en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC)

Pese a que dos sucesivas leyes (2005 y 2010) han contribuido a “desnormalizar” el hábito, lo cierto es que el consumo de tabaco sigue siendo el principal problema de salud pública en España. Ocasiona más de 50.000 defunciones al año de personas que en su mayor parte empezaron a fumar mucho antes de alcanzar la mayoría de edad, y permanece como primera causa de muerte evitable, razones todas que convierten al tabaco en un grave obstáculo al derecho a la salud y a la vida de los españoles.
 
Así comienza la “Declaración de Madrid-2018 para el avance de la regulación del tabaco en España”, redactada al término de la Conferencia Internacional sobre Control del Tabaco que tuvo lugar el pasado 14 de junio en Madrid y ratificada luego, a instancias del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), por los consejos generales de todas las profesiones sanitarias (médicos, enfermeros, dentistas, farmacéuticos y psicólogos), además de por 60 de sociedades científicas y varias asociaciones de pacientes.

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) alerta de que, a pesar de que el 74% de los españoles percibe su salud como buena o muy buena, las enfermedades de origen cardiovascular mantienen una imparable subida sobre la base de unos estilos de vida que mejoran levemente, aún de manera insuficiente, y están necesitados de una apuesta real por la educación sanitaria y la promoción de la salud

Así lo manifiestan desde el Grupo de Patología Cardiovascular de la SEMG tras analizar los datos de la última Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE 2017), que cumple 30 años desde que en 1987 el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social comenzara a publicar la información sanitaria en relación al estado de salud, determinantes sociales, personales y percepción de bienestar de la población española.

El análisis de la SEMG se centra específicamente en las enfermedades cardiovasculares, que nuevamente suponen el grupo con mayor incidencia y repercusión sobre la calidad de vida percibida. En la encuesta se ve como, un año más y respecto a años precedentes, el número de pacientes hipertensos, diabéticos o con cifras elevadas de colesterol vuelve a subir.

Un grupo de organizaciones ha solicitado por carta a la ministra de Sanidad su implicación para que los medicamentos sean más asequibles para todos. Dicha petición ha sido difundida ante la próxima Reunión de Alto Nivel (RAN) de la ONU sobre Prevención y Control de Enfermedades no Transmisibles (ENT). Los firmantes han recordado a Carmen Montón que son “los Estados los responsables de garantizar el acceso a los medicamentos como un derecho humano”

Respecto a dicho encuentro, las organizaciones firmantes: Salud por Derecho, Asociación Acceso Justo al Medicamento, FarmaMundi, No gracias,Universities Allied for Essential Medicines, Médicos del Mundo, y Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), esperan que se logren compromisos firmes que aceleren la prevención, el tratamiento y el control de estas enfermedades. "Solo se podrá alcanzar el objetivo de reducirlas en un tercio y alcanzar la cobertura universal de salud para el año 2030, si logramos el acceso a los medicamentos, vacunas y tecnologías de salud eficaces y de calidad a precios asequibles en todo el mundo", advierten.
 
Dichas entidades defienden el derecho a la salud y a beneficiarse de los avances científicos son derechos humanos básicos "sobre los que deben descansar todas las acciones globales en salud".