Reforzar las medidas de seguridad en los centros sanitarios y que las agresiones sean consideradas como delito contra la autoridad, tanto en el ámbito público como en el privado, son algunas de las reivindicaciones de los médicos frente a las agresiones, recogidas en un manifiesto que hicieron público ayer en la sede de la Organización Médica Colegial con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a sanitarios

La Organización Médica Colegial conmemora el 16 de marzo de 2017 el Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, una fecha que la corporación viene recordando desde el asesinato en 2009 de una médico de familia en Moratalla (Murcia).  

Desde entonces, la OMC puso en marcha un Observatorio de Agresiones para aunar los esfuerzos que se hacían en cada uno de los colegios de médicos, iniciando un movimiento profesional para sensibilizar a médicos, sanitarios, Administraciones y ciudadanos sobre este problema.

Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, que se conmemoró ayer jueves, la Comisión Permanente y los miembros del Observatorio Nacional de Agresiones fueron recibidos por el ministro del Interior. Durante el encuentro, Zoido expresó su compromiso a presentar un protocolo de actuación para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) con medidas específicas para los supuestos de agresiones a los profesionales sanitarios

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, recibió ayer en la sede ministerial a la cúpula de la Organización Médica Colegial (OMC) con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, que se conmemora este jueves. 

El presidente de la OMC, Dr. Serafín Romero, quiso reconocer la ayuda y colaboración prestada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por su protección y defensa de los profesionales sanitarios en la lucha contra esta lacra, que además de un problema de violencia en sí mismo, conlleva un deterioro de la relación de confianza entre médico y paciente, fundamental en esa relación y repercute gravemente en la salud y calidad de vida del profesional agredido.

Estuvieron presentes en este encuentro, además del ministro y el presidente de la OMC, José Antonio Nieto Ballesteros, Secretario de Estado de Seguridad; toda la cúpula directiva de la corporación médica: doctores Javier Font, vicepresidente; Juan Manuel Garrote, secretario general; José María Rodríguez Vicente, vicesecretario, y Jerónimo Fernández Torrente, tesorero. 

El presidente de la Organización Médica Colegial, Dr. Serafín Romero, alertó de que las agresiones al personal sanitario afectan en gran medida a la relación “médico-paciente”. Uno de los lemas de la campaña contra esta lacra ‘Por una atención de calidad al paciente’, no será posible cumplirlo “si no se preserva la relación médico-paciente basada en la confianza”, según manifestó durante la rueda de prensa celebrada ayer en la sede de la corporación con motivo del Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios.

En el encuentro con los medios para exponer los datos del informe 2016 sobre Agresione a sanitarios participaron junto al Dr. Romero, el secretario general del Ministerio de Sanidad, Dr. Javier Castrodeza; el secretario general de la OMC, Dr. Juan Manuel Garrote; y el coordinador del Observatorio de Agresiones de la OMC, Dr. José Alberto Becerra. Además se contó con el testimonio de los Dres. Devesa y Saldarreaga, dos médicos agredidos de Valencia y Cádiz, respectivamente.

El presidente de la OMC, Dr. Romero, tras agradecer el trabajo al Observatorio Nacional de Agresiones de la OMC por la labor de registro y la cada vez mayor recopilación de datos que se realiza anualmente, destacó la importancia de la celebración del Día Nacional contra las Agresiones a sanitarios que permite “alzar la voz ante un hecho tan preocupante como representan las agresiones a sanitarios”. 

Bajo el lema “Ante las agresiones a sanitarios, tolerancia cero” y el hashtag en redes sociales #stopagresiones el Observatorio Nacional de Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC), que se puso en marcha hace siete años, presentó ayer en rueda de prensa los datos de violencia registrados en 2016 que ascienden a 495 casos frente a los 361 del año anterior, lo que supone un aumento del 37,12%.

En este último año, los datos registrados revelan un notable crecimiento de estas conductas violentas en el ámbito sanitario (354, 344, 361 y 495 agresiones en 2013, 2014, 2015 y 2016), lo que supone un repunte en la tendencia descendente desde 2010 (451), año en el que se creó el Observatorio Nacional de Agresiones. 

La corporación colegial considera positivo que este tipo de conductas violentas se comuniquen, aunque lamenta que, en muchos casos, tienen relación con situaciones que se vienen denunciando como la masificación de las urgencias, la falta de equidad en la atención sanitaria, el aumento de las listas de espera o la precariedad laboral de los profesionales. 

La OMC, junto con los 52 Colegios de Médicos de toda España, puso en marcha este Observatorio a raíz de la muerte, en 2009, de la Dra. María Eugenia Moreno, una residente de 34 años que fue asesinada por un paciente cuando se encontraba trabajando en el centro de salud de Moratalla (Murcia). 

La Comisión Europea y la presidencia maltesa del Consejo dieron la bienvenida, recientemente, a más de 600 participantes a una conferencia de dos días organizada por el Ministerio de Sanidad de Lituania para celebrar la aprobación de las 24 primeras redes europeas de referencia (ERN) en la UE, de las que informa ampliamente el último Boletín Europa al Día del Departamento de Internacional de la OMC.

Según información de la Comisión Europea, las redes europeas de referencia permiten a los profesionales y los centros de referencia de distintos países intercambiar conocimientos.

Las redes europeas de referencia deben aplicar criterios europeos a las enfermedades raras que requieren un tratamiento especializado; servir de centros de investigación y conocimiento para el tratamiento de pacientes de distintos países de la UE; y garantizar la disponibilidad de los tratamientos necesarios

 Las redes europeas de referencia (ERN) para las enfermedades raras deberían servir de centros de investigación y de conocimiento, actualizar y contribuir a las últimas conclusiones científicas, tratar a los pacientes de otros Estados miembros y garantizar la disponibilidad de instalaciones de tratamiento posteriores cuando sea necesario. La definición de ERN debe reflejar también la necesidad de que los servicios y los conocimientos especializados se distribuyan en toda la UE.