El pleno del Parlamento Europeo ha dado luz verde a los nuevos límites específicos de exposición en el lugar de trabajo para once sustancias cancerígenas o mutágenas, como el polvo de sílice, que sufren especialmente los trabajadores de sectores como la construcción, la química, la industria maderera y el textil

Además de para el polvo de sílice cristalina respirable -que se desprende en la extracción, talla o triturado de materiales como el cemento o el ladrillo-, también se introducen topes para el epoxipropano, el butadieno, el nitropropano, la acrilamida, algunos compuestos de cromo, óxido de etileno, o-toluidina, fibras cerámicas refractarias, bromoetileno e hidracina.
 
La nueva legislación cubre así once sustancias que no se contemplaban en la directiva anterior, de 2004, y actualiza los límites para otras dos sustancias que ya están listadas -los serrines de maderas duras y el cloruro de vinilo monómero-, a la luz de nuevos datos.
 
Además, se pide a la Comisión Europea que estudie la posibilidad de incluir las sustancias reprotóxicas en esta directiva como muy tarde en el primer trimestre de 2019.

Expertos reunidos en la Jornada: “Plan de atención ictus en la Comunidad de Madrid. Análisis tras diez años", celebrada con motivo del Día Mundial del Ictus, que se celebra este domingo, establecieron que la rehabilitación, estrategia y control son elementos clave en el tratamiento de esta patología

Tras las primeras presentaciones de la jornada a cargo de Alberto Giménez Artés, presidente de la Fundación CASAVERDE, que organiza la sesión, se ha pasado a la introducción a cargo de Exuperio Díez-Tejedor, jefe del Servicio de Neurología del Hospital La Paz y coordinador del Plan de Ictus de la Comunidad de Madrid y Eduardo Martínez Vila, consultor de Neurología, Unidad del Ictus de la Clínica Universitaria de Navarra.
 
Díez-Tejedor ha destacado los hitos fundamentales del plan con la idea fundamental de que “cuanto antes actuemos, habrá mejor recuperación”. Ha incidido en un histórico del protocolo que arranca en el Hospital La Paz y el Hospital Clínico en 1995, hasta llegar al día de hoy en que hay 11 unidades de ictus en Madrid.
 
En 2008 se crea el primer Plan de Atención a los Pacientes con Ictus en la Comunidad de Madrid, y a partir de ahí la evolución ha sido constante.

El 34% de los trasplantes cardíacos realizados en España en 2016 se llevaron a cabo en pacientes en lista de espera superurgente o Código 0, mientras que el tiempo medio de espera para recibir este tipo de trasplantes urgentes es de 7,6 días, según los datos ofrecidos durante la presentación del primer registro nacional de trasplantes cardíacos urgentes

Este primer registro nacional analizó la situación de los pacientes que se encuentran conectados a dispositivos de asistencia ventricular de corta duración a la espera de un trasplante de corazón.
 
Según explicó el doctor Eduardo Barge, del servicio de Cardiología del citado centro hospitalario y uno de los coordinadores del Registro, "este estudio se ha desarrollado entre 2010 y 2015 en 16 centros de España, periodo en el que se realizó el seguimiento a 291 pacientes en Código 0. De ellos, 230 recibieron el trasplante (79%), 54 fallecieron sin recibirlo (18,6%) y siete se recuperaron sin necesidad de este trasplante (2,4%)".
 
La prioridad de los enfermos que necesitan un trasplante cardíaco se ordena en tres categorías: las urgencias 0 y 1 y el trasplante electivo para el resto de pacientes en lista de espera. La urgencia 0 implica prioridad nacional para recibir el primer corazón adecuado ante el deterioro del estado de salud del paciente conectado a estos dispositivos de asistencia circulatoria.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha alertado de un déficit de unos 200 especialistas en el abordaje del cáncer en España y pide que se incrementen casi un 20 por ciento las plantillas de los Servicios de Oncología, ya que, según sus datos, las consultas están ya "sobresaturadas"

"Cada año se diagnostican unos 250.000 nuevos casos de cáncer, pero el problema no es de incidencia sino de prevalencia, porque cada vez se curan más pacientes", ha defendido el presidente de esta sociedad científica, Miguel Martín, durante el congreso SEOM 2017 que se celebra estos días en Madrid bajo el lema 'Oncología de Futuro'.
 
Pese a la ausencia de registros oficiales sobre el número de especialistas en el Sistema Nacional de Salud (SNS), un reciente estudio estima que en España hay actualmente unos 1.140 oncólogos trabajando a tiempo completo en la sanidad pública y privada, frente a los 1.352 que serían necesarios teniendo en cuenta el impacto del cáncer en España, que "es ya la primera causa de muerte en España".
 
De hecho, Martín reconoció que pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que todo paciente con cáncer sea visto por un oncólogo en algunos casos "no siempre es así" por la sobrecarga asistencial de las consultas.

El Foro de las Profesiones Sanitarias acordó ayer la modificación del Real Decreto de indicación, uso y autorización para la dispensación de medicamentos y productos sanitarios de uso humanos por parte de los enfermeros en una reunión presidida por la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat

Al encuentro asistieron, además, el secretario general de Sanidad y Consumo, Dr. Javier Castrodeza, y el director general de Ordenación Profesional, Carlos Moreno. En representación de médicos y enfermeros participaron el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Dr. Serafín Romero; el secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Dr. Francisco Miralles, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería de España (CGCE), Florentino Pérez Raya; y el presidente del Sindicato de Enfermería-Satse, Manuel Cascos. En representación de las comunidades autónomas asistió el subdirector de Personal de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, José Díaz-Borrego Horcajo.
 
Lo esencial del acuerdo adoptado por el Foro de las Profesiones Sanitarias está basado en tres aspectos, informó el Ministerio de Sanidad al término de la reunión. Por una parte, se ha acordado una aclaración sobre lo que la norma requiere para el ejercicio de la competencia por parte de los enfermeros en cuanto a medicamentos sujetos a prescripción médica y sobre la diferenciación entre la formación complementaria, que no se requiere para la indicación, sino para el ámbito de cuidados generales o cuidados especializados.