Entidades médicas Latino-Iberoamericanas han expresado su firme compromiso para tomar medidas contra la violencia de género, un problema que consideran de “salud pública de primera magnitud” que afecta a las mujeres a lo largo de todas las etapas de su ciclo de vida y en el que los médicos tienen un papel fundamental en la prevención y detección. Así lo pusieron de manifiesto en el XI Foro Iberoamericano de Entidades Medicas (FIEM), celebrado en Toledo

El Dr. Serafin Romero, presidente del CGCOM, fue el introductor de la Mesa sobre “Machismo y nuevas formas de violencia de género: más víctimas, más vidas”, celebrada el pasado sábado, día 12. La mesa estuvo moderada por el Dr. Alberto Caldas, de la Orden dos Médicos de Portugal, y en ella participaron como ponentes: Dra. Lili Maribel Espino, presidenta del Colegio Médico de Panamá; Dr. Andrés Flores Gomez, presidente del Colegio de Médicos de Baja California Sur, de México; Dra. Inmaculada Martínez, presidente del Colegio de Médicos de La Rioja; Dra. Suraya Figueroa, presidenta del Colegio Médico de Honduras, y Dr. Jorge S. Darze, presidente de la Federación Nacional de Médicos de Brasil.

El 90% de los menores maltratados presenta lesiones cutáneas, según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) presentados en su 46º Congreso Nacional de Dermatología, celebrado recientemente en Palma de Mallorca. En este sentido, los especialistas destacaron su responsabilidad como dermatólogos en la sospecha, despistaje y comunicación ante cualquier indicio de violencia a menores

En el marco de esta reunión, el mayor encuentro científico español dedicado a la prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de la piel, se ha abordado, entre otros temas, la detección de posibles malos tratos o abusos sexuales, y cómo proceder cuando son detectados. “Un 90% de los niños maltratados presenta lesiones cutáneas (quemaduras, hematomas, erosiones, ampollas, laceraciones, mordeduras…), sin embargo, en sólo un 5% de los casos de abuso sexual en menores se manifiesta algún tipo de daño en la piel” , señala el doctor Raúl de Lucas, jefe de Sección de Dermatología Pediátrica del Hospital Universitario de La Paz, Madrid.

Al menos una veintena de personas han perdido la vida a consecuencia del último brote de ébola registrado en la provincia de Equateur de la República Democrática del Congo (RDC). Se sospecha que cerca de 40 personas han contraído el virus en esta zona remota a la que la OMS está enviando suministros y equipos para intentar frenar el brote. Asimismo, ha anunciado la autorización para una vacuna experimental para combatir el virus

La inmunización podría comenzar el lunes próximo, según anunció el titular de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. El fármaco , que fue probada en Guinea en el 2015 al final de un gran brote de ébola en África Occidental, está diseñado para ser usada con el enfoque llamado "vacunación anillo", es decir que cuando se detecta un nuevo caso, "todas las personas que hayan estado en contacto reciente con el paciente deben ser localizadas y vacunadas para intentar prevenir el contagio", según el responsable de la OMS.

Hasta el momento, el actual brote, detectado por primera vez el pasado martes, 8 de mayo, en Ikoko Impenge, cerca de la localidad de Bikoro, no cumple los criterios para declararlo un "evento de salud pública de preocupación internacional", que incluye la formación de un comité de emergencia de la OMS. Actualmente, la máxima organización de salud considera "moderado" el riesgo de que la enfermedad se extienda.  Entre los afectados se encuentran tres trabajadores sanitarios, mientras las autoridades y expertos examinan a 393 personas por estar en contacto con los afectados.

Expertos asistentes al XI Foro Iberoamericano de Entidades Médicas (FIEM), celebrado estos días en Toledo, analizaron el pasado viernes en una mesa redonda los retos de las organizaciones médicas ante los riesgos a los que están expuestos, actualmente, los sistemas públicos de salud. Algunos de los intervinientes no dudaron en señalar que las políticas sanitarias actuales son perjudiciales para el paciente a medio y largo plazo, por ello consideran que deben revisarse la eficienca en el gasto, la calidad de las prestaciones y superar desequilibrios territoriales y sociales

Bajo el título “Política sanitaria: Situación y riesgos de los sistemas públicos de salud” se celebró una mesa redonda en el marco del XI FIEM moderada por la presidenta del Colegio de Médicos de Honduras, Dra. Suyapa Figueroa y con la participación de representantes médicos de Argentina, Brasil, Venezuela, México y España Dres.: Dr. Jean Carlo Fernándes, representante de CONFEMEL;  Dr. Jorge Alberto Coronel, presidente de la Confederación Médica de Argentina; Dr. Waldir Araujo,  presidente de la Federación Médica Brasileña; el presidente de la Federación Médica Venezolana, Dr. Douglas León; la presidenta del Colegio de Médicos de México, Dra. Miriam Anel López; y el Dr. Roberto Sabrido, presidente de la Asociación “Acceso Justo al Medicamento”.

La exposición a polvo orgánico, humos y pesticidas aumenta el riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), según PONE de manifiesto un estudio internacional liderado por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)

Un trabajo, publicado en la revista 'Thorax' y recogido por la plataforma Sinc, ha analizado entre los años 1991 y 1993 a 3.343 personas de 24 centros de 12 países, a quienes se les realizó un seguimiento 20 años después.

Los voluntarios tuvieron que someterse a pruebas de espirometría para medir la función pulmonar tanto al inicio del estudio como en el momento del seguimiento, mientras que las exposiciones en el lugar de trabajo se estimaron a partir de la información obtenida en entrevistas, combinada con una matriz de empleo-exposición externa.

Tras el análisis de la exposición ocupacional a 12 agentes diferentes, los investigadores observaron que los participantes expuestos a polvo orgánico tenían un 60% más de riesgo de EPOC que los no expuestos. Asimismo, entre los voluntarios expuestos a gases y humos se produjo un 50% más de riesgo de EPOC, mientras que en el caso de las personas expuestas a pesticidas el riesgo fue un 120% mayor.