Actuar sobre los factores de riesgo del ictus, como la hipertensión arterial y la obesidad y llevar un estilo de vida saludable puede evitar el 90 por ciento de los casos, según se ha puesto de manifiesto durante la presentación de la campaña 'Ictus: Evita, aprende, actúa', puesta en marcha por la Sociedad Española de Neurología (SEN) y Freno al Ictus

Además, representan factores de riesgo para sufrir un ictus los problemas cardiovasculares, la vida sedentaria, el consumo de alcohol y el hábito tabáquico. La edad también, ya que la incidencia del ictus aumenta a partir de entre los 60 y los 65 años. No obstante, el presidente de Freno al Ictus, Julio Agredano, ha incidido en que "puede aparecer a cualquier edad".
 
Las medidas que vertebran un estilo de vida saludable en este contexto pasan, por lo tanto, por abandonar el tabaco, consumir alcohol de forma moderada, reducir el peso, disminuir la sal y las grasas en las comidas, hacer deporte y generar el hábito de realizar controles médicos periódicos y controlar la tensión arterial.


En España, casi 120.000 personas sufren un ictus al año, una enfermedad que afectará a una de cada seis personas. Representa la segunda causa de muerte en España, la primera en el caso de las mujeres, y la primera causa de discapacidad en el adulto.
 
No obstante, conocer los síntomas de la enfermedad, cuyo Día Mundial se conmemora el lunes, es importante para reducir al mínimo los efectos posteriores al episodio. Un ictus "aparece de forma repentina, brusca e inesperada", ha explicado el presidente de la SEN, el doctor Jaime Gallego.
 
Los más comunes son las dificultades para hablar o entender, la pérdida brusca de fuerza o sensibilidad en una parte del cuerpo y la alteración de la simetría facial, así como problemas de visión y un dolor de cabeza muy intenso.
 
"La gran mayoría de los pacientes suelen presentar una combinación de varios de estos síntomas y experimentar uno de ellos, incluso si es reversible o transitorio, ya es motivo de urgencia", ha señalado el presidente de la SEN.
 
Es en este contexto donde la campaña presentada, que cuenta con el apoyo de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, quiere actuar. Se pretende "dar información de utilidad, que ante los síntomas hay que llamar al 112 para evitar más daño", ha indicado Agredano.
 
De hecho, además de la prevención, la capacidad de atender un ictus con rapidez es "una de las claves para el éxito en la atención" a la patología, ha explicado, por su parte, la subdirectora general del SAMUR, Isabel Casado.
 
"El daño cerebral que produce un ictus depende en gran medida del tiempo que dura este trastorno y de la zona que se haya visto afectada. Por lo tanto, saber identificar los síntomas para acudir cuanto antes al hospital puede ayudar a mejorar significativamente el pronóstico de esta enfermedad", ha añadido Casado.
 
En este sentido, el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, que ha trasladado "su afecto" a las personas que sufren la enfermedad y "reiterarles la colaboración y el firme compromiso que la Consejería mantiene con la prevención y con la detección de la patología", se ha referido al Código Ictus implantado en diez hospitales de la comunidad.
 
Se trata de "un procedimiento de activación prehospitalaria" que pretende reducir los tiempos de respuesta ante un episodio de ictus, lo que a su vez disminuye la mortalidad y las secuelas que produce, todo ello mediante un trabajo coordinado entre Atención Primaria, el SUMMA 112, las urgencias hospitalarias y los servicios de Neurología y Neurocirugía de los hospitales.
 
El trabajo de estas unidades no acaba en el hospital, pues posteriormente se trabaja en la rehabilitación y la reintegración social de los pacientes.

FUENTE: medicosypacientes.com


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