La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a los países un enfoque "dinámico, global y multisectorial" para acabar con la tuberculosis en el mundo, a pesar de que el Informe Mundial de la enfermedad, publicado este lunes, ha puesto de manifiesto que los esfuerzos mundiales para combatir la tuberculosis (TB) han salvado aproximadamente 53 millones de vidas desde 2000 y han reducido la tasa de mortalidad por tuberculosis en un 37%.

Y es que, la tuberculosis siguió siendo el "principal asesino" infeccioso en 2016, así como la principal causa de muerte relacionada con la resistencia a los antimicrobianos y de fallecimiento entre las personas con VIH. En este sentido, la OMS ha avisado de que el progreso en la mayoría de los países se está estancando y no es lo "suficientemente rápido" como para alcanzar objetivos globales o cerrar brechas persistentes en la atención y prevención de la tuberculosis.

"Si bien el mundo se ha comprometido a poner fin a la epidemia de tuberculosios para 2030, las acciones y las inversiones no coinciden con la retórica política. La buena noticia es que finalmente tenemos dos grandes oportunidades para avanzar: la primera Conferencia Ministerial Mundial de la OMS para acabar con la tuberculosis en Moscú en 2017, seguida de la primera reunión de alto nivel de la Asamblea General de la ONU sobre tuberculosis en 2018. Estas generarán impulso , involucrar a diferentes sectores y acelerar nuestros esfuerzos para hacer que la tuberculosis sea historia", detalló el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.


Concretamente, se estima que en 2016 se produjeron 10,4 millones de nuevos casos de tuberculosis en todo el mundo, el 10 por ciento de los cuales eran personas que viven con el VIH. Además, siete países representaron el 64 por ciento de la carga total, siendo India la que llevó la peor parte, seguida de Indonesia, China, Filipinas, Pakistán, Nigeria y Sudáfrica. Del mismo modo, se estima que 1,7 millones de personas murieron a causa de la tuberculosis, incluidas casi 400.000 personas coinfectadas con VIH.

Respecto al tratamiento, la OMS estima que hubo 600.000 nuevos casos con resistencia a la rifampicina, el fármaco de primera línea más efectivo, de los cuales 49.000 tenían MDR-TB y casi la mitad se produjeron en la India, China y la Federación de Rusia.

"El gran número de muertes y sufrimientos habla por sí solos: no estamos acelerando lo suficientemente rápido. Una acción rápida hacia la cobertura de salud universal y la protección social, así como los adelantos en investigación e innovación, serán fundamentales para permitir el acceso a la atención centrada en el paciente de los más altos estándares para todos, especialmente las personas más pobres y desfavorecidas de todo el mundo", afirmó el director del Programa Global de TB de la OMS, Mario Raviglione.

Desafíos de la tuberculosis

Con todo esto, el organismo ha avisado de que hacer frente a la epidemia requiere medidas para cerrar las brechas en el cuidado y la financiación y, a su vez, progreso en un subconjunto particular de países con alta carga de tuberculosis.

Y es que, a su juicio, el subregistro y el infradiagnóstico de los casos de enfermedad siguen siendo un desafío, especialmente en países con grandes sectores privados no regulados y sistemas de salud débiles. De hecho, de los 10,4 millones de nuevos casos estimados, solo se detectaron 6,3 millones y se notificaron oficialmente en 2016, dejando una brecha de 4,1 millones. India, Indonesia y Nigeria representaron casi la mitad de esta brecha global.

Asimismo, solo uno de cada cinco casos de TB-MDR se inició con el tratamiento y la India y China representaron el 39 por ciento de la brecha global. Del mismo modo, de los casi medio millón de casos notificados de tuberculosis asociada al VIH, el 15%  no recibía terapia antirretroviral (TAR) según lo recomendado por la OMS, y la mayoría de las brechas relacionadas con la tuberculosis asociada al VIH se encontraban en la Región de África de la OMS.

"El tratamiento preventivo de TB se está expandiendo en dos grupos de riesgo prioritarios: personas que viven con VIH y niños menores de 5 años. Sin embargo, la mayoría de las personas elegibles para el tratamiento preventivo de TB no están accediendo a él", expone la OMS.

Finalmente, la OMS lamentó los déficits en la financiación, una de las "principales razones" por las que el progreso no es lo suficientemente rápido como para alcanzar los objetivos finales de la tuberculosis. "Tenemos un doble desafío: se necesita más financiamiento interno en los países de ingresos medianos, y se necesita más apoyo de los donantes internacionales para apoyar a los países de bajos ingresos", dijo la coordinadora de la Unidad de Monitoreo y Evaluación de la OMS en el Programa Global de Tuberculosis, Katherine Floyd.

FUENTE: medicosypacientes.com


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